Caminando, te veo al final del pasillo. Siento tu temor de mirarme, cierro los ojos para hacértelo más fácil, y escondo la sabiduría bajo los parpados. Cuando paso y me miras, te compadezco por esa mirada tan sagrada, por ese sacrificio de todavía mirar esa piel que tanto te aterra. Me veo adentro, porque esta vida mía tan terrible, ya ha sido justificada.
El sacrificio
Caminando, te veo al final del pasillo. Siento tu temor de mirarme, cierro los ojos para hacértelo más fácil, y escondo la sabiduría bajo los parpados. Cuando paso y me miras, te compadezco por esa mirada tan sagrada, por ese sacrificio de todavía mirar esa piel que tanto te aterra. Me veo adentro, porque esta vida mía tan terrible, ya ha sido justificada.
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