Me entrego, sin ceremonias a ese ritual que eres tú, me hablas y tu boca sólo es instrumento de silencio, a destiempo me miras, me das pasado, lo revuelves, me pides mi cuerpo de nuevo. Y yo me resisto escondiéndome en este almuerzo que es desayuno y casi cena, tras vasos y manteles. Me niego a presenciar mi muerte en tu cuerpo, a estar en mi propio funeral.
Me niego
Me entrego, sin ceremonias a ese ritual que eres tú, me hablas y tu boca sólo es instrumento de silencio, a destiempo me miras, me das pasado, lo revuelves, me pides mi cuerpo de nuevo. Y yo me resisto escondiéndome en este almuerzo que es desayuno y casi cena, tras vasos y manteles. Me niego a presenciar mi muerte en tu cuerpo, a estar en mi propio funeral.
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